Las Crónicas de Shannara es una
de las series que más me han gustado en este último año. Se estrenó el 5 de enero del 2016 y está
basada en la serie de libros con el
mismo nombre “Shannara” de Terry Brooks. Es una historia de fantasía que trata
sobre la Tierra muchos años después de nuestra civilización, en la que no
solo se encuentran humanos, sino también otro tipo de razas, elfos y demonios. El
primer capítulo empieza cuando el árbol élfico “Ellcrys” se está muriendo, ese
árbol es la única pieza de magia que protege a las cuatro tierras de los
demonios, que habían sido encerrados milenios atrás.
Quentin Tarantino es uno de los
directores de cine más famosos de Hollywood que tiene tanto detractores como fanáticos,
es un director con un característico estilo que sorprende en cada película. Una
de sus características es hacer homenajes a otras películas, pero no se basa en
las escenas sino que las recicla y las adapta a su peculiar manera. Tarantino
empezó su carrera en la década de los 90 y sus películas se caracterizan por su
halo de violencia y por sus influencias estilísticas del Grindhouse, el Kung fu
y los spaghetti western.
Muchas personas pensarán que el
cine de Tarantino es bruto, soez y muy violento, para algunos no es más que un
cine violento; mientras que para otros es arte, las películas de este director sorprenden.
Cuando sus fans esperaban más películas tarantinianas, el director estrenó su
tercera película “Jackie Brown” en 1997 y dejó desconcertados a todos sus fans.
La película era un noir clásico sin apenas violencia. A pesar del fracaso de esta
película Tarantino siguió a lo suyo. Y ahora es uno de los mayores referentes
culturales del cine.









