En un mundo donde la sociedad dicta cada paso que debemos dar, cómo pensar, cómo sentir, cómo vivir, a veces pienso si eso es todo lo que nos depara la vida. Nos sentimos tan presionados sobre cómo hemos de vivir nuestra vida que nos cuesta vivirla, porque no le vemos el sentido. Salir de esos esquemas preestablecidos debería ser nuestra norma del día a día.
Hay personas que se encuentran felices dentro de esas cuatro paredes, ya que para ellos la distancia de esas paredes son kilométricas. Pero hay otras personas que creen que hay algo más detrás o simplemente que no les gusta vivir con unas paredes creadas por otros, quizás prefieran construirse las suyas propias.

