"Cada ser humano tiene, dentro de sí, algo mucho más importante que él mismo: su Don"
Paulo Coelho, Brida
A veces la vida te lleva por caminos que tú no esperabas, pero a veces puede hasta sorprenderte encontrarte donde estás ahora. Aunque hay veces que donde estás ahora no es donde quieres estar, imaginas, imaginas y sigues imaginando un futuro mejor. Hasta que llegas a la conclusión que sólo tú puedes lograr lo que quieras pero poniendo primero un pie y luego el otro.
El futuro oscuro y vacío sólo nos asusta y nos estresa, no nos ayuda, parece un juez mirándote fijamente para ver como cometes un error y juzgarte. Quizás tenemos que cambiar la figura del juez por una hoja en blanco, donde nosotros podamos escribir lo que queramos sin miedo a equivocarnos, a volvernos a levantar una y otra vez, hasta que alcancemos nuestra meta.
¡Buenos días! Me siento como Ana de Frozen ahora mismo, helada. Winter has returned (el invierno ha vuelo) y además lo ha hecho con niebla, para parecer más interesante. Lo único que falta es que nieve ya en Madrid y podemos dar palmas con las orejas.
En cierto modo el invierno es una estación bonita, vale aunque haga mucho frío, los colores apagados de los árboles, del cielo e incluso a veces de la ropa, le da un cierto toque romántico. Por lo menos a mi me lo parece. Además, el cielo invernal por la noche es precioso, si no os habéis dado cuenta tenéis que levantar vuestras cabezas de la tierra y observar la maravilla del firmamento.
Si observáis bien Venus y Marte son más visibles mirando hacia el oeste tras la puesta de sol, y Saturno se verá hacia el sur-este antes del amanecer. Mientras que júpiter se verá entrada la noche.
En cuento a las constelaciones, Orión es la reina y alrededor de la estrella polar se pueden ver Casiopea, la Osa Menor y Cefeo. La que más fácil encuentro yo es la Osa Menor siempre la veo y me encanta. Pero además también se pueden ver las doce estrellas más brillantes del cielo: Sirio, Arturo, Vega, Capela, Rigel, Proción, Betelgeuse, Altair, Aldebarán, Antares, Espiga y Pólux. Y por supuesto, la luna. Ahora se puede ver más nítida y grande.
Foto: https://astrotrueba.wordpress.com/
No sé a vosotros pero algunos nombres de estrellas me suenan mucho, como Aldebarán se parece a Alderaan, el alma de la república en Stars Wars. O Altair que en versión asesino es Altaïr, uno de los Assassins Creed (un videojuego). Sin duda las estrellas han inspirado a muchos otros para nombrar tanto a personajes literarios como cinematográficos.
Claro que esos nombres se les fue dado a las estrellas desde la Edad Antigua, en realidad el origen de los nombres de las estrellas provienen de los Griegos y los Árabes. Por lo menos los conocidos actualmente, ya que los antiguos sumerios, egipcios y muchos otros, conocían las constelaciones y los planetas, les dieron sus respectivos nombres. Y de ahí los Griegos y los Árabes fueron desarrollando el mapa estelar. Aunque el nombre que les dieron los antiguos sumerios y egipcios no son tan conocidos porque los Griegos y los Árabes ya se ocuparon de cobrar protagonismo y olvidar a los otros o transformarlos a sus gustos.
Un ejemplo que he encontrado en el blog de Adela Ferrer es: "La constelación de Cefeo recibe el nombre griego, pero arabizado: KIFAUS, mientras que una de sus estrellas tiene un nombre árabe: la alfa, ALDERAMÍN, que viene del árabe EL DRAÀ EL IMIN, “el brazo derecho” y hace referencia a la figura celeste que ilustra el mito griego de Cefeo; mientras que otras dos estrellas tienen nombres referidos específicamente a asuntos propios del pastoreo: la beta, ALFIRK que viene del árabe AL FRIRQ “el rebaño”, y la gamma, ERRAI de AR RAI, “el pastor”".
Está claro que la cultura Griega y Árabe la trasladaron a las constelaciones, por eso el significado de muchos de los nombres tienen referencias a mitos o a la cultura de sus pueblos. El mundo de la Astronomía es amplio y fascinante y da para muchas entradas, así que es probable que hable más sobre ello, de su historia y su relación con temas actuales.
Espero que os haya gustado la entrada, ahora os dejo con el deseo de que esta noche levantéis la cabeza para admirar el cielo y sus misterios.
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo "La noche está estrellada, Y titilan, azules, los astros, a lo lejos"". Pablo Neruda.
Una palabra. Una acción. Una caricia. Un motivo por el que vivir merezca la pena. Lily miraba a través de la ventana el mar bravío que se mecía con furia. El cielo estaba encapotado, como su vida. Las cosas nunca le salían como a elle le gustaría. Sus proyectos nunca terminaba de completarlos, no tenía motivación alguna, sólo le consolaba leer. Se introducía en las historias como si fuesen su salvavidas. Lo que ella no sabía era que esas historias robaban sus posibilidad de vivir, vivir en la realidad. Cuando la línea entre ficción y realidad se entremezclan estás perdida.
Ahora Lily era consciente de todo lo que se había perdido por haber vivido a través de los libros, aunque los libros fuesen buenos amigos, estos no hablaban, no se movían, aunque ella lo deseara con todas sus fuerzas. Pero la vida no es tan sencilla, y esa es un lección que nadie te enseña, sólo lo puedes saber viviendo. Lily se apartó de la ventana, cerró el libro que estaba leyendo y decidió darse una oportunidad para ser como una de sus heroínas que tanto admiraba en sus libros. Por fin iba a vivir su vida. Lo que tampoco sabía, era que no le quedaba tanto por vivir. La enfermedad se ocultaba en su corazón como una serpiente, retorciendo toda la libertad que ella tenía.
La enfermedad horrible, contagiosa y adictiva era...la escritura. Ahora de verdad había descubierto lo que era la libertad. Lily abrió el ordenador y se puso manos a la obra.
Porque la libertad está en nuestra cabeza, en nuestra imaginación ¿Que haríamos sin ella?